No habrá guerra mundial, predicen los Ayarachis del Perú | Fotos

© Sputnik / Efraín OnofreLos ayarachis de Huaylla Huaylla ofrecen sus cancones rituales ante Sputnik
Los ayarachis de Huaylla Huaylla ofrecen sus cancones rituales ante Sputnik - Sputnik Mundo, 1920, 07.11.2022
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La preocupación por lo que sucede entre Ucrania y Rusia ha llegado a los confines del mundo, entre ellos a una comunidad andina situada a casi cinco mil metros de altura donde los Ayarachis, el nexo entre la vida y muerte, saben por el rumbo del viento y leyendo en las hojas de coca cual será el final de esta guerra.
"Nadie puede predecir el mañana con absoluta confianza, pero el error que algunas personas cometen es tratar de evitar hacer predicciones porque su sed de certeza es tan fuerte y su temor a la duda es demasiado abrumador", (Charles Duhigg 2016).
Sputnik llegó hasta este lejano y misterioso lugar para hablar con estos sacerdotes andinos quienes bailaron e interpretaron su música que conlleva ritos milenarios, y sobre un mapamundi el Altomisayoc (sacerdote principal) arrojó las hojas de coca y leyó el futuro inmediato del mundo. Al final dimos un suspiro de alivio.
"Sabemos que la Pachamama está sufriendo, no sólo por la quema de sus bosques y por la contaminación de los ríos, el viento nos ha dicho que al otro lado de nuestra llacta (tierra), lejos muy lejos, muchos hombres están muriendo", nos dijo en un perfecto quechua el sacerdote ayarachi Martin Huamaní Sapacalle a quien le llevamos un mapa para que lea la suerte del mundo en estos momentos tan difíciles.
Frente a su poncho lanzó las hojas sobre el mapa y varias de ellas cayeron sobre el territorio ruso, Ucrania, Polonia "aquí es dijo" y le preguntamos si habrá peligro de una guerra mundial. Volvió a tirar las hojas y dijo que "no durará mucho esta guerra. El jefe de esta tierra, dijo señalando Rusia, lo resolverá junto con otro jefe de muy lejos, pero miren, dijo apuntando a Ucrania en el mapa y unas hojas retorcidas rotas, este país si sufrirá muchos daños".
© Sputnik / Efraín OnofreEl altomisayoc Martin Huamani Sapacalle leyendo en las hojas dice que la guerra de Rusia con Ucrania no durará mucho tiempo.
El altomisayoc Martin Huamani Sapacalle leyendo en las hojas dice que la guerra de Rusia con Ucrania no durará mucho tiempo. - Sputnik Mundo, 1920, 08.11.2022
El altomisayoc Martin Huamani Sapacalle leyendo en las hojas dice que la guerra de Rusia con Ucrania no durará mucho tiempo.
"Manan ima llaquipas kanq’achu", (no habrá ninguna preocupación) nos respondió cuando le preguntamos sobre la posibilidad de una bomba sucia.
Los ayarachis de Huaylla Huaylla se podría decir que viven en la cima del mundo y un viento gélido silbaba afuera de la casa.
"Ya sabíamos que ustedes vendrían", el viento los anunció, dijo.
El pueblo Huaylla Huaylla está situado a 4974 metros sobre el nivel del mar distrito de Livitaca provincia de Chumbivilcas en el departamento del Cusco, Perú.
La cultura ayarachi data de milenios. Hoy se dedican a la crianza de alpacas, llamas y vicuñas, pero desde hace unos años también trabajan para el centro minero.
© Sputnik / Efraín Onofre Las alpacas en Huaylla Huaylla
 Las alpacas en Huaylla Huaylla - Sputnik Mundo, 1920, 08.11.2022
Las alpacas en Huaylla Huaylla
Para llegar allí, en la parte más alta del camino nos topamos con el sitio llamado "Huayllaapacheta" donde desde hace milenios y hasta hoy, los viajeros ofrendan concúmulos de piedras (apachetas) a sus dioses y a la Pachamama (Madre Tierra). Pero el asombroso parecido con las apachetas en las afueras de Murmansk cerca al ártico en Rusia donde todavía habitan los Sami ancestrales y que Sputnik documentó hace unos años, nos dejó pasmados, más tarde recién comprendimos por qué el sacerdote ayarachi dijo que la Pachamama es para todos los hombres, una sola.
© Sputnik / Efraín OnofreLos cúmulos de piedra en Huayllaapacheta
Los cúmulos de piedra en Huayllaapacheta - Sputnik Mundo, 1920, 08.11.2022
Los cúmulos de piedra en Huayllaapacheta
Para Lucio Vita Gutiérrez, catedrático de la Universidad de Arte Diego Quispe Tito oriundo de Chumbivilcas, quien nos acompañó hasta Huaylla Huaylla, "los ayarachis practican un género de música ceremonial prehispánica que está en extinción". Pese a que fueron declarados en el 2011 Patrimonio Inmaterial del Perú hay muchos factores como la modernidad, la globalización y la proximidad de religiones invasoras las que contribuyen a que esta milenaria cultura esté desapareciendo y se pierdan valiosos mensajes.
"Cuando los jóvenes inmigran a la ciudad ya no practican el trabajo colectivo del Ayni y se ha notado que hay poca participación de niños y adolescentes para integrar los grupos ayarachis", dice el profesor Gutiérrez, intelectual de larga trayectoria, compositor, virtuoso del charango y ganador del Primer Premio en la Segunda Bienal de Grabado en el Cusco Perú entre otros premios a nivel nacional e internacional.
En Chumbivilcas aún quedan dos grupos de ayarachis que pertenecen a la región del Cusco, Los Pallpa Pallpa de Colquemarca y los de Huaylla Huaylla.
© Sputnik / Efraín OnofreEl profesor Lucio Vita Gutierrez toca su canción a la paz junto con los ayarachis
El profesor Lucio Vita Gutierrez toca su canción a la paz junto con los ayarachis - Sputnik Mundo, 1920, 08.11.2022
El profesor Lucio Vita Gutierrez toca su canción a la paz junto con los ayarachis
En la actualidad, el folklore peruano en su discurso musical crea temas, en gran porcentaje, orientados hacia los pies, para el baile, no hay contenido literario pero la música de los ayarachis enfoca un sentimiento de profundidad con colores y matices sonoros que surgen del interior de esos seres que habitan a casi cinco mil metros sobre el nivel del mar cuando tocan al mismo tiempo la percusión y las cañas de bambú esto desde hace miles de años. Sonido mágico que genera vida y paz, del buen vivir, del buen hacer, como una ofrenda a la existencia de la Pachamama.
El Ayarachi no es el canto a la muerte es más a la vida, al renacer, una conexión con el vuelo del cóndor, el viento, la nieve y otras fuerzas de la naturaleza.
¿Que será del hombre andino cuando ellos ya no estén?, se lamenta Lucio Vita Gutiérrez quien está componiendo una melodía de paz, al igual que los ayarachis de Huaylla Huaylla quienes en la noche quemaron una ofrenda para que las cenizas lleguen hasta el otro lado del mundo y que se logre la convivencia mundial de igualdad.
LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK
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