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Ni ducharse ni hacer mayonesa: desmintiendo 5 mitos sobre la menstruación en España

Durante años su existencia ha permanecido oculta y, en muchos casos, sigue siendo un tema tabú. El desconocimiento sobre la menstruación ha llevado a difundir creencias y teorías completamente falsas generación tras generación. A continuación te exponemos los mitos más divulgados en España.
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A lo largo de los siglos la mujer ha sido repudiada simplemente por el hecho de tener la menstruación. En el Antiguo Testamento, en concreto en Levítico 15:19 se lee: "Y cuando la mujer tenga flujo y el flujo de su cuerpo sea sangre, siete días estará apartada; y cualquiera que la toque quedará impuro hasta el atardecer".
La regla siempre ha sido un tema tabú, a pesar de que es reflejo de salud y fertilidad. Según datos del Banco Mundial, dos de cada cinco niñas en edad de menstruar pierden de media cinco días escolares al mes, bien porque la escuela no dispone de instalaciones adecuadas o bien porque las estudiantes no tienen acceso a productos de gestión menstrual. A esto se le suma la falta de información y educación que tienen sobre el tema que hace que este proceso biológico natural lo vivan con vergüenza y repudio.
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En España existen ciertos mitos sobre la menstruación, a la que tantos nombres se le han dado: "Ya se acerca Andrés, que viene una vez al mes"; "mi amiga" o "mi prima" y otros conceptos más propios en Latinoamérica como "Juana la colorada" o "me cantó el gallo". A continuación te mostramos una lista con los mitos más frecuentes en España.

Se marchitan las plantas

No hay evidencia científica que confirme que tocar una flor durante el período la estropeé. Una de las teorías decía que la mujer tenía menotoxinas que hacían mal a la planta, pero no es cierto.
El origen de este mito se remonta al siglo I d.C., cuando Plinio el Viejo dedicó un capítulo a la menstruación en su Naturalis historia (concretamente en el Libro XXVIII) en el que indica lo siguiente:

"El contacto con el flujo mensual de la mujer amarga el vino nuevo, hace que las cosechas se marchiten, mata los injertos, seca semillas en los jardines, causa que las frutas se caigan de los árboles, opaca la superficie de los espejos, embota el filo del acero y el destello del marfil, mata abejas, enmohece el hierro y el bronce, y causa un terrible mal olor en el ambiente. Los perros que prueban la sangre se vuelven locos, y su mordedura se vuelve venenosa como las de la rabia".

Extracto del Libro XXVIII de 'Naturalis historia'
Plinio el Viejo
Durante la Edad Media se volvió a repetir este falso mito en numerosos escritos. Las afirmaciones relacionadas con la sangre menstrual y el debilitamiento de las cosas formaron parte de la cultura popular del mundo rural donde se creía que la regla poseía, además, la propiedad de disolver la cola de betún, con la que no puede ni siquiera el hierro.

Ducharse durante el periodo es contraproducente

Es uno de los mitos más repetidos por las abuelas. Se creía que al bañarse, la sangre se coagulaba dentro del cuerpo mientras se menstruaba. Sin embargo, esa creencia es falsa. Lo único que sucede es que, debido al cambio de temperatura, el sangrado disminuye unos minutos por la contracción de los vasos sanguíneos. Pero no, no es cierto que perjudique. Más bien todo lo contrario, favorece la higiene durante esos días de sangrado.

Se sincroniza el ciclo entre mujeres

A muchas mujeres se les ha sincronizado la regla al estar juntas pero se trata de pura casualidad: no hay evidencia científica de que exista ningún tipo de conexión entre las mujeres que tienen la menstruación. La creencia aseguraba que las feromonas de las mujeres interactúan cuando están cerca y causan que la regla les venga al mismo tiempo pero los expertos como Bernat Serra, jefe de obstetricia de la Clínica Dexeus, creen que la convivencia entre mujeres no es uno de los factores que hace variar "la regularidad del ciclo menstrual". En ningún caso, apuntaba el experto en una entrevista para La Vanguardia, puede relacionarse con que un grupo de mujeres compartan espacio por un periodo prolongado de tiempo.

En el campo, ¡cuidado con los lagartos!

Otro de los temores más usuales en las zonas más rurales de España es el miedo a los lagartos durante los días del periodo. Cuando la mujer trabajaba en tareas relacionadas con la agricultura, se les avisaba de que el olor de la sangre atraía a los lagartos, que podían trepar por las piernas e introducirse dentro de su cuerpo. Algunas madres de hecho, aconsejaban a sus hijas atarse las piernas con cuerdas al ir a orinar para que el lagarto no pudiera introducirse en su interior. Sin embargo, la mayoría de lagartos son inofensivos y hay quien incluso los elige como mascota, por lo que atacar a la mujer de ese modo resulta un tanto inconcebible.

Se corta la mayonesa

Esta ha sido otra de las creencias que más se han transmitido de manera oral entre las mujeres y que todavía está presente en la mentalidad de muchas de ellas, aunque cada vez son más cuestionadas. Al igual que se decía que en días de periodo podrías estropear una planta, lo mismo ocurre con los alimentos. En Japón, de hecho, las mujeres durante esos siete días no pueden hacer sushi en la actualidad porque creen que la menstruación afecta, de manera negativa, a la degustación porque desequilibra el paladar del comensal. En España existe la creencia de que si preparas mayonesa durante los días de regla, se puede cortar la salsa y que por lo tanto no sea útil.
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